art1.jpg

 

A continuación ofreceremos algunas propuestas muy interesantes para llevar a cabo, las cuales resultarán sumamente entretenidas para aquellas personas que se sientan atraídas por la química. Se trata de experimentos sencillos de química muy divertidos.

+ Disolver un poco de sal en agua. Dejar que la solución se evapore. Observarás que la sal se vuelve a cristalizar, es decir, que vuelve al estado sólido. A pesar de esto, podrás notar que los cristales de la sal que se forman probablemente sean pequeños e imperfectos.

+ Poner en un vaso varias cucharadas de maicena (almidón de maíz) y añadir agua. Mezclar con una cuchara hasta formar una especie de papilla líquida. Notarás que si mueves lentamente la cuchara no te costará demasiado introducirla hasta el fondo, pero si lo intentas con un movimiento rápido y brusco, la resistencia al movimiento crecerá notablemente.

+ Escribir en una hoja de papel blanco cualquier mensaje con jugo de limón, utilizando un palito de madera como lapicera. Cuando dejes secar el mensaje, éste se hará invisible. Puedes revelarlo calentando la hoja con una plancha caliente o acercándola al fuego.

+ En el centro de una olla de tamaño grande (también se puede utilizar una palangana) fijar una vela con la ayuda de plastilina o masilla. A continuación, añadir agua en el recipiente (hasta una altura de 1 centímetro aproximadamente). Encender la vela, y cubrirla con un frasco de vidrio, hasta que la boca del mismo quede sumergida en el agua. Comprobarás que, al cabo de unos segundos, la llama de la vela se apaga y el agua del recipiente sube en el frasco.